Declaración de Gobierno Abierto

Como integrantes de la Alianza para el Gobierno Abierto, comprometidos con los
principios consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción y otros instrumentos
internacionales relacionados con los derechos humanos y el buen gobierno:
 
RECONOCEMOS que los pueblos del mundo entero exigen una mayor apertura
en el gobierno. Piden mayor participación ciudadana en los asuntos públicos
y buscan la forma de que sus gobiernos sean más transparentes, sensibles,
responsables y eficaces.
 
RECONOCEMOS que los países se encuentran en diferentes etapas en sus
esfuerzos por promover la apertura en el gobierno y que cada uno de nosotros
busca un planteamiento coherente con nuestras prioridades y circunstancias
nacionales y las aspiraciones de nuestros ciudadanos.
 
ACEPTAMOS la responsabilidad de aprovechar este momento para fortalecer
nuestros compromisos con miras a promover la transparencia, luchar contra la
corrupción, empoderar a los ciudadanos y aprovechar el poder de las nuevas
tecnologías para que el gobierno sea más eficaz y responsable.
 
DEFENDEMOS el valor de la apertura en nuestro compromiso con los ciudadanos
para mejorar los servicios, gestionar los recursos públicos, promover la innovación
y crear comunidades más seguras. Adoptamos los principios de transparencia y
gobierno abierto para que haya más prosperidad, bienestar y dignidad humana
en nuestros propios países y en un mundo cada vez más interconectado.
 
JUNTOS, DECLARAMOS NUESTRO COMPROMISO A: 
 
Aumentar la disponibilidad de información sobre las actividades gubernamentales. Los gobiernos recogen y almacenan la información en nombre de las
personas, y los ciudadanos tienen derecho a solicitar información sobre las
actividades gubernamentales. Nos comprometemos a promover un mayor
acceso a la información y divulgación sobre las actividades gubernamentales
en todos los niveles de gobierno. Nos comprometemos a esforzarnos más
para recoger y publicar de forma sistemática datos sobre el gasto público
y el rendimiento de las actividades y los servicios públicos esenciales. Nos
comprometemos a proporcionar activamente información de alto valor,
incluidos los datos primarios, de manera oportuna, en formatos que el
público pueda encontrar, comprender y utilizar fácilmente, y en formatos
que faciliten su reutilización. Nos comprometemos a proporcionar acceso
a recursos eficaces cuando la información o los registros correspondientes
sean retenidos indebidamente, incluso mediante una supervisión eficaz
del proceso de recurso. Reconocemos la importancia de los estándares
abiertos para promover el acceso de la sociedad civil a los datos públicos,
así como para facilitar la interoperabilidad de los sistemas de información
del gobierno. Nos comprometemos a solicitar comentarios del público para
saber cuál información le es más valiosa, y nos comprometemos a tomar en
cuenta esos comentarios en la mayor medida posible.
 
Apoyar la participación ciudadana. Valoramos la participación de todas
las personas, por igual y sin discriminación, en la toma de decisiones y la
formulación de políticas. La participación del público, incluida la participación
plena de las mujeres, hace aumentar la eficacia de los gobiernos, que se
benefician de los conocimientos, las ideas y la capacidad de la gente para
proporcionar supervisión. Nos comprometemos a hacer más transparentes la
formulación de políticas y la toma de decisiones, mediante el establecimiento
y el uso de vías para solicitar la opinión del público, y el aumento de la
participación del público en la realización, el seguimiento y la evaluación
de las actividades gubernamentales. Nos comprometemos a proteger la
capacidad de las organizaciones sin fines de lucro y de la sociedad civil
para que su funcionamiento sea coherente con nuestro compromiso con la
libertad de expresión, de asociación y de opinión. Nos comprometemos a
crear mecanismos que permitan una mayor colaboración entre los gobiernos
y las organizaciones de la sociedad civil y las empresas.
 
Aplicar los más altos estándares de integridad profesional en todos
nuestros gobiernos. Un gobierno responsable requiere altos estándares
éticos y códigos de conducta para sus funcionarios públicos. Nos
comprometemos a tener políticas, prácticas y mecanismos sólidos contra
la corrupción, que garanticen la transparencia en la gestión de las finanzas
públicas y las compras gubernamentales, y que fortalezcan el imperio de
la ley. Nos comprometemos a mantener o establecer un marco jurídico
para hacer pública la información sobre los ingresos y bienes de los altos
funcionarios públicos nacionales. Nos comprometemos a promulgar y aplicar
normas que protejan a los denunciantes. Nos comprometemos a poner a
disposición del público información sobre las actividades y la eficacia de
nuestros organismos encargados de aplicar las leyes contra la corrupción
y de evitarla, así como los procedimientos de recurso a esos organismos,
respetando la confidencialidad de información específica relativa a la
aplicación de las leyes. Nos comprometemos a aumentar el número de
elementos disuasivos contra el soborno y otras formas de corrupción
en los sectores público y privado, así como a intercambiar información y
experiencia.
 
Aumentar el acceso a las nuevas tecnologías para la apertura y la
rendición de cuentas. Las nuevas tecnologías ofrecen oportunidades para
el intercambio de información, la participación del público y la colaboración.
Tenemos la intención de aprovechar estas tecnologías para hacer pública
más información de maneras que permitan a la gente entender lo que sus
gobiernos hacen e influir en las decisiones. Nos comprometemos a crear
espacios accesibles y seguros en línea como plataformas para la prestación
de servicios, la participación del público y el intercambio de información e
ideas. Reconocemos que el acceso equitativo y asequible a la tecnología
es un reto y nos comprometemos a buscar una mayor conectividad en línea
y móvil, al mismo tiempo que identificamos y promovemos el uso de otros
mecanismos para la participación ciudadana. Nos comprometemos a hacer
que participen la sociedad civil y la comunidad empresarial para identificar
prácticas eficaces y enfoques innovadores para aprovechar las nuevas
tecnologías a fin de empoderar a las personas y promover la transparencia
en el gobierno. Reconocemos también que un mayor acceso a la tecnología
implica apoyar la capacidad de los gobiernos y los ciudadanos para su
uso. Nos comprometemos a apoyar y desarrollar el uso de innovaciones
tecnológicas por parte de los empleados públicos y los ciudadanos. También
entendemos que la tecnología es un complemento y no un sustituto de una
información clara, aprovechable y útil.
 
Reconocemos que gobierno abierto es un proceso que requiere un
compromiso permanente y sostenible. Nos comprometemos a informar
públicamente sobre las medidas tomadas para hacer realidad estos
principios, a consultar con el público sobre su aplicación y a actualizar
nuestros compromisos a la luz de nuevos desafíos y oportunidades.
 
Nos comprometemos a dar el ejemplo y a contribuir en el avance de un
gobierno abierto en otros países mediante el intercambio de mejores
prácticas y experiencia y mediante la realización de los compromisos
expresados en la presente Declaración, sobre una base no vinculante, con
carácter voluntario. Nuestro objetivo es fomentar la innovación y estimular el
progreso, y no definir los estándares que han de utilizarse como condición
previa para la cooperación o asistencia ni para clasificar a los países. Para
fomentar la apertura, destacamos la importancia de un enfoque integral y
la disponibilidad de asistencia técnica para apoyar el fortalecimiento de la
capacidad y de las instituciones.
 
Nos comprometemos a adoptar estos principios en nuestro compromiso
internacional, y trabajar para fomentar una cultura mundial de gobierno
abierto que empodere a los ciudadanos y les cumpla, y avance los ideales
de un gobierno abierto y participativo en el siglo XXI.