El Encuentro Regional de la AGA en Chile: Gobierno Abierto en América Latina

Santiago Skyline.jpg Source: Skyline Santiago City, Chile, Victorddt

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El mapa político de América Latina ha cambiado radicalmente en las últimas tres décadas. Donde antes había gobiernos de facto emanados de golpes de estado, sin visos de legitimidad constitucional, hoy tenemos gobernantes electos mediante el voto ciudadano. En teoría la democracia debe ser no sólo un mecanismo para elegir a las personas que ejercen el poder político, sino también una herramienta para exigir la rendición de cuentas sobre los actos y omisiones de nuestros gobernantes. La democracia en América Latina no siempre ha venido acompañada de esta segunda dimensión que rebasa el ámbito estrictamente electoral. El ciudadano debería ser no sólo un votante sino un actor que participa de manera más constante en el debate de los asuntos públicos. Una de mis definiciones favoritas de la rendición de cuentas sostiene que es el derecho y capacidad de los ciudadanos para realizar preguntas incómodas a la autoridad. La obligación de responder a esas interrogantes filosas es no sólo una premisa de la democracia, sino del buen gobierno.

¿Cuál es el presupuesto de una escuela primaria en México?

¿Cuánto dinero público se invierte en remodelar un estadio en Brasil?

¿Qué metodología usa el gobierno en Argentina para medir el aumento de precios?

¿Cuáles son los potenciales conflictos de interés de un legislador chileno a la hora de votar una ley pesquera?

Estas preguntas no las responden las urnas y los votos, pero sí los gobiernos abiertos y los ciudadanos participativos. La transparencia y la rendición de cuentas no son sólo pilares de una democracia moderna sino también principios fundacionales de un gobierno eficiente.

La Alianza por el Gobierno Abierto busca potenciar el ímpetu de reformadores dentro y fuera del gobierno para avanzar la agenda de transparencia y rendición de cuentas. La energía y los ojos de los ciudadanos como monitores de los éxitos y desatinos de la política pública. Así cómo en las últimas tres décadas América Latina ha cambiado mucho gracias a las elecciones libres y competidas, en el futuro esta región se puede transformar por medio de sociedades más participativas y autoridades con mejor capacidad de respuesta. Los logros de AGA en un país se pueden convertir en el catalizador y la tracción de éxitos potenciales en otras naciones.

Hoy América Latina es uno de las regiones que impulsan AGA con  más fuerza. La inminente reunión en Santiago de Chile es una enorme oportunidad para potenciar el movimiento por medio del aprendizaje entre pares y el compartir experiencias y desafíos nacionales. Seguro AGA encontrará problemas en el camino. Sociedades desmovilizadas y gobiernos que quieren aprovechar la iniciativa para disimular errores y desprestigios son algunos de los riesgos inminentes. Sin embargo, si uno dedica sus empeños a cambiar el estado de cosas es casi obligatorio contar con una genuina dosis de optimismo. Esta actitud positiva no está basada en la ingenuidad o la convicción ciega, sino en la evidencia histórica que nos brinda un continente que ha sido escenario de inspiradoras transiciones democráticas.  

Looking ahead to the OGP Regional Outreach Meeting in Chile: Open Government in Latin America

The political map in Latin America has changed dramatically in the last three decades.  Where before there were de facto governments emanating from coup d’état with no constitutional legitimacy; today there are governments elected by the citizen’s vote. In theory, democracy should not only be a mechanism to elect individuals that will exercise political power; but also, a tool to demand accountability on the acts and omissions of our rulers. Democracy in Latin America has not always been accompanied by this second dimension; one that goes beyond the strict electoral scope.  Citizens should not only cast votes, they should also be active players that constantly participate in the debate on public issues.   One of my favorite definitions on government accountability holds that it is the right and the capability of citizens to pose uncomfortable questions to the authority. The commitment to respond to these philosophical questions is not only a premise of democracy, but also of good government.  

What is the budget for a primary school in Mexico? 

How much public funding is invested in remodeling a stadium in Brazil? 

What methodology does the Argentinean government use to measure price increases?  

What potential conflicts of interest arise when a Chilean legislator votes on a fishing law?  

These questions are not answered in voting booths or by votes; they are, however, answered by open governments and active citizens. Transparency and accountability are not just pillars of modern democracy but also fundamental principles of an efficient government.

The Open Government Partnership seeks to maximize the momentum of reformers inside and out of the government to further the agenda on transparency and accountability, using the energy and the eyes of the citizenry to monitor the successes and failures in public policy. Just like the last three decades have brought about a lot of change in Latin America in terms of free and fair elections, the future of the region can be transformed via active societies and authorities with a better capacity to respond to public demands. The successes of OGP in a country can catalyze and create traction for potential successes in other countries.

Today, Latin America is one of the regions that promotes OGP with the most strength.  The imminent Regional Outreach Meeting in Santiago, Chile is an enormous opportunity to maximize energy of the movement through sharing the experiences national and challenges. Surely OGP will find roadblocks in its path.  Immobilized societies and governments that want to take advantage of the initiative to hide blunders and poor performance are challenges that will undoubtedly arise. However, the aim to change the status quo requires a certain dose of genuine optimism. This positive attitude is not rooted in naivety or blind conviction, but in historical evidence brought by a continent that has been the stage for inspiring transitions.

Authors: JuanPardinas
Filed Under: OGP News