El gobierno abierto en acción: la OEA y Alemania apoyan nuevas iniciativas en Latinoamérica

El Programa de Apoyos de Gobierno Abierto para las Américas es una iniciativa regional que busca apoyar a la siguiente generación de activistas de gobierno abierto de la administración pública, la sociedad civil y el sector privado. Entre 2015 y 2017, se creó una red de 69 becarios de 20 países de las Américas que han implementado diversos proyectos en los países de la región. Recientemente publicamos el informe Impacto y Aprendizaje sobre los primeros tres años del programa: sus actividades, socios y proyectos, para compartir lo que hemos logrado y aprendido.

Una de las limitaciones de las tres primeras generaciones fue que los organizadores no tenían los recursos para apoyar la implementación de los proyectos de los becarios y lograr impacto en el campo. La OEA apoyó el diseño de proyectos a través de sesiones de capacitación en línea en cooperación con The GovLab, con retroalimentación estructurada sobre la factibilidad y relevancia de los proyectos y estableciendo contactos con posibles donantes. Sin embargo, ni la OEA ni sus socios pudieron ofrecer capital semilla. Así, se perdió la inercia cuando los becarios presentaron sus ideas pero no encontraron fuentes de financiamiento para desarrollar e implementarlas, poniendo en peligro el éxito del programa.

En septiembre de 2017, se firmó un acuerdo con el Gobierno de Alemania para establecer un fondo especial para ofrecer el financiamiento necesario para los proyectos más prometedores del programa de los últimos años. El programa lanzó una convocatoria y recibió 29 propuestas para un total de 42 becarios. Un jurado de expertos internacionales seleccionó siete proyectos que a principios de 2018 recibieron capital semilla de entre 5 y 20 mil dólares para permitirles implementar sus ideas. Hoy, nos da mucho gusto anunciar los esfuerzos que los equipos han logrado en los últimos años.

1. Transparencia y derechos humanos en las cárceles

Las cárceles, por naturaleza, son una de las instituciones menos “abiertas” de las sociedades y las consecuencias de esta falta de transparencia tienden a ser desastrosas. Como resultado de negligencias, tabúes y la corrupción, existen terribles abusos a los derechos humanos y las condiciones de vida son muy precarias, especialmente en temas de salud, higiene y alimentación. Un equipo de becarios de Argentina, Brasil, El Salvador y Uruguay han trabajando en este tema desde que inició su participación en la generación de 2016.  Ahora, tienen la oportunidad de dar el siguiente paso. En abril de 2018, organizaron en Montevideo un congreso internacional y aprovecharon esta oportunidad para presentar los resultados de su trabajo: una plataforma en línea que busca mejorar la situación de derechos humanos de los presos de Latinoamérica a través de una mayor transparencia. El sitio incluye una base de datos con los 60 indicadores que el equipo desarrolló para medir estándares de transparencia en las cárceles de la región (con énfasis en información institucional y de salud, los derechos de los presos y con base en las normas de acceso a la información, derechos humanos y específicamente los derechos de los presos como las “Reglas de Mandela” de la ONU). En su fase inicial, el proyecto analiza y visualiza la información de ocho cárceles en los países de los becarios al respecto de la transparencia y la respuesta a solicitudes de información. Además, presenta recomendaciones de política e incluye un video animado que lo explica, una base de datos, un blog y otros materiales. Entérate en abriendoprisiones.org.

2. Minas de dados

Aceptémoslo: cuando vemos a las comunidades de datos abiertos de muchos países, la diversidad no es lo suyo. Una becaria brasileña de la OEA de 2015 quería cambiar esta situación e impulsó una iniciativa en la que buscaba incluir a las mujeres afro-brasileñas en el debate de datos abiertos y fortalecer su participación política en el país. Junto con varios colegas, lanzó una convocatoria y seleccionó a cinco mujeres de Río de Janeiro, Salvador y Sao Paulo con experiencia en activismo cívico o en análisis de datos y programación. Las cinco “minas de dados” recibieron una pequeña beca para trabajar de tiempo completo en un programa de cuatro semanas de desarrollo de capacidades sobre datos abiertos y visualización de datos, raza y feminismo y transparencia y participación cívica. Además, participaron en un hackatón en Sao Paulo. Durante la capacitación, el grupo desarrolló un proyecto en común que llamaron “Umannas – Mulheres Negras decidem”, una red que promueve la participación de mujeres negras en la política, apoyadas con datos sobre este grupo demográfico. Recientemente, el equipo presentó un proyecto en un evento de Rio de Janeiro y actualmente está discutiendo la posibilidad de contar con financiamiento de largo plazo por parte de un donante importante. Sigue sus actividades en su cuenta de Instagram y entérate de su trabajo.

3. Belisar.io para presidente

La falta de conexión entre los ciudadanos y sus representantes políticos es una de las causas principales de la falta de confianza en las instituciones democráticas y del desencanto generalizado con la política. Un equipo de tres becarios de la OEA de Bolivia, Guatemala y México busca cambiar esta situación con ayuda de la tecnología. “Belisar.io” es un chatbot que responde las preguntas de los ciudadanos en Facebook. El programa reactiva la figura histórica de Belisario Domínguez, senador mexicano que fue asesinado tras dar un discurso en contra del presidente Victoriano Huerta en 1913. Desde su lanzamiento a principios de 2018, “Belisar.io” ha interactuado con cerca de 2000 usuarios, estableciendo una comunidad de ciudadanos que se encuentran activamente discutiendo el proceso electoral de México. El uso que se le dé a esta herramienta definirá si en efecto podrá reducir la brecha entre los ciudadanos y los legisladores. Por ahora, el Senado lanzó una versión especial de “Belisar.io” como el más reciente canal de comunicación. Visita el sitio web del proyecto para enterarte de todas las noticias o interactúa con “Belisar.io” en su página de Facebook.

4. Blockchain para el gobierno

Se ha hablado mucho sobre Blockchain y sobre lo que puede hacer para incrementar la transparencia y rendición de cuentas del gobierno y para fortalecer la confianza de los ciudadanos en las instituciones democráticas. Sin embargo, el debate se ha caracterizado por tener un alto nivel de expectativas y un bajo nivel de conocimientos. Cuatro becarios de la OEA de la generación de 2017 de Argentina, Honduras y México establecieron un proyecto piloto, firmaron un acuerdo con la ciudad Bahía Blanca de Argentina y probaron la tecnología asignando subsidios a través del Fondo para las Artes del municipio. Aunque el proyecto ya había recibido apoyo de la OEA y de la Alianza Latinoamericana de Tecnología Cívica (ALTEC), el jurado decidió apoyar la documentación de la experiencia de Bahía Blanca para publicar los resultados y lecciones del proyecto para toda la comunidad de gobierno abierto. Si quieres saber más sobre esta tecnología y enterarte de los aciertos y errores de Bahía Blanca y de las oportunidades que puede haber para tu gobierno, lee este artículo y el sitio web del municipio.

5. Bogotá Indígena

La capital de Colombia tiene una población indígena que se estima en 37,000 personas de diferentes pueblos indígenas. Sin embargo, la mayoría de los bogotanos saben muy poco de estos conciudadanos y muchos han sido desplazados durante el conflicto armado que duró 50 años. Un becario colombiano de la OEA decidió cambiar esta situación: Junto con 13 periodistas indígenas y no indígenas, videógrafos y desarrolladores web, impulsó una iniciativa intercultural colectiva que trabaja con ciudadanos y periodistas de inmersión para mostrar la realidad de los más desprotegidas. El resultado es un reportaje que muestra las realidades diversas de los grupos indígenas de Bogotá, documentar sus condiciones de vida y contar sus historias personales. El reportaje, con materiales en multimedia como visualización de datos, texto y fotografía, videos de 360 grados. Encuentra estos materiales en el sitio web.  

6. Mapatón Ciudadano de Xalapa

En 2016, en la ciudad mexicana de Xalapa se llevó a cabo el primer ejercicio colaborativo de mapeo en el que participaron ciudadanos, representantes de gobierno y de la sociedad civil que ayudaron a reunir y generar datos sobre el transporte público. La mejora del transporte público es un reto común a una infinidad de ciudades de Latinoamérica y la participación ciudadana ha demostrado ser un mecanismo innovador para mejorar esta agenda. El jurado le aceptó un proyecto al equipo de México de la generación 2015 de la OEA para ayudarle a documentar la experiencia de Xalapa y desarrollar una guía y un set de herramientas para otras ciudades de la región. Si quieres saber cómo organizar un Mapatón en tu ciudad, aprender a identificar y establecer alianzas con otros actores, trabajar con voluntarios, estructurar los datos, implementar una campaña de publicidad, etc., visita el sitio web del proyecto, un video sobre el “Kit de Mapeo” y el Facebook live sobre la presentación del proyecto.

7. Escuela de verano de gobierno abierto

Cuatro mujeres becarias de la OEA de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay fundaron GIGA, una iniciativa que busca desarrollar las capacidades sobre gobierno abierto en el cono sur (y más allá). En esta ocasión, el equipo recibió financiamiento para establecer la Escuela de Verano de Gobierno Abierto que habían propuesto, un seminario público sobre transparencia, acceso a la información, datos abiertos, participación ciudadana e innovación pública en Santiago en abril de 2018. Con una columna rígida, invitados de alto nivel y mucho café, 30 estudiantes y jóvenes profesionales tuvieron la oportunidad de aprender de sus compañeros con una perspectiva regional sobre casos y ejemplos de toda Latinoamérica. Aunque existen varios seminarios de gobierno abierto en algunos de los países de la región, muchos de ellos son organizados por el gobierno o instituciones académicas y muy pocos son iniciativas ciudadanas como GIGA.

El equipo que recibió la beca de la OEA y el donante se impresionaron de lo mucho que los siete equipos pudieron lograr con tan pocos recursos y en tan poco tiempo, gracias a su arduo trabajo y a que establecieron alianzas con otros becarios, gobiernos y actores de la sociedad civil que trabajan en los mismos temas.

En este blog solo podemos presentar un breve resumen sobre los proyectos, así que les pedimos a los equipos que escribieran sobre sus iniciativas ellos mismos. Cada uno de ellos publicará más detalles sobre sus resultados, retos y lecciones aprendidas en las próximas semanas. ¡Espéralos!

Authors: Matthias Jaeger
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