La lucha contra la corrupción: Preguntas comunes, retos emergentes

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La corrupción siempre ha representado un reto. Gracias al trabajo de muchos líderes y reformadores que se han enfocado en la lucha contra la corrupción, hemos logrado avances significativos y establecido nuevas normas globales. Cada vez que surge un nuevo escándalo de lavado de dinero, confirmamos que tenemos que seguir trabajando en el tema. La corrupción es un reto de complejidad global que requiere de acciones colectivas y trasnacionales. Sabemos que los retos emergentes implican una mayor complejidad.

Las instituciones y procesos democráticos están ocurriendo, cada vez más, en el mundo digital y debemos asegurar que estén estructurados de manera que sean de utilidad y rindan cuentas a todos los ciudadanos y no solamente a los pocos que los controlan. La transformación digital – a pesar de su gran potencial – podría resultar en muchos usos indebidos. Por ello es tan importante el enfoque de este año del Foro de Anticorrupción e Integridad de la OCDE en las nuevas tecnologías.

Hasta la fecha, más de 74 miembros de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP por sus siglas en inglés) han establecido compromisos anticorrupción en sus planes de acción, enfocándose en temas como la transparencia en los beneficiarios reales, contratación abierta y transparencia en las industrias extractivas. Además, hemos observado que los planes de acción están evolucionando y reflejando los temas emergentes como la ética en la inteligencia artificial, transparencia en los algoritmos privacidad de datos y uso de datos por el sector privado.

Este año, 50 miembros de OGP (nacionales y locales) se encuentran elaborando planes de acción y a finales de mayo se llevará a cabo la sexta Cumbre Global de OGP en Ottawa, con el liderazgo del Gobierno de Canadá. Este contexto representa una gran oportunidad para lograr avances significativos. A continuación presentamos tres temas anticorrupción que esperamos que los gobiernos, la sociedad civil, el sector privado y otros actores trabajen con nosotros este 2019:

1.     Elevar los niveles de ambición y de implementación de los compromisos de transparencia en los beneficiarios reales. Los Panama papers y los Paradise papers han impulsado a los gobiernos a tomar medidas, aprovechando del trabajo y la experiencia de muchos años de la sociedad civil y el sector privado.

 

Actualmente, 18 países de OGP han establecido compromisos relacionados con la transparencia en los beneficiarios reales, logrando avances importantes en algunos de los estándares internacionales. Por ejemplo, solo en 2018, Armenia, Canadá, Chile, Indonesia, Kenia, Macedonia y Ucrania crearon compromisos sobre este tema. Existen muchos enfoques, desde establecer registros de información con relación a los beneficiarios reales de las empresas hasta publicar registros en formato de datos abiertos. Pero aún hay retos importantes en lo que concierne a infraestructura de datos, interoperabilidad, marcos legales y capacidades técnicas y financieras.

 

Estamos en un momento crítico, pues hay una necesidad urgente y una oportunidad clave para la comunidad internacional anticorrupción de coordinar y apoyar a los gobiernos en la implementación de sus esfuerzos. Con ese fin, el Gobierno del Reino Unido está creando una coalición de pioneros para compartir sus experiencias y elevar el nivel de ambición de los esfuerzos. Líderes de la sociedad civil, gobiernos y organizaciones internacionales se reunirán para discutir estos temas, incluyendo la creación de un estándar para la publicación de los beneficiarios reales, en un evento paralelo al foro de la OCDE coorganizado por OGP y la OCDE.

2. Establecer marcos de política robustos para proteger a las instituciones democráticas y sistemas anticorrupción de las amenazas digitales. Vigilancia, desinformación, noticias falsas, invasión de la privacidad, mensajes de odio y ataques dirigidos – todo lo anterior ha tenido impactos adversos en la participación democrática y la toma de decisiones. Estamos observando los riesgos y el nivel de complejidad que implica el uso de la inteligencia artificial en las decisiones de gobernanza, tales como los programas sociales, procesos judiciales y evaluaciones de impuestos. Los miembros de OGP están empezando a crear compromisos sobre este tema, como el caso de Francia, los Países Bajos, Uruguay y Nueva Zelanda.

Los reformadores del gobierno, la sociedad civil y otros sectores tienen que compartir sus lecciones aprendidas sobre cómo abordar estos retos. Debemos asegurar que, en el desarrollo de sistemas de gobernanza automatizados, llevemos a cabo procesos de consulta incluyentes con los actores afectados y con expertos en el tema. Aunque los servicios digitales pueden simplificar y fortalecer la gobernanza, es importante asegurar que estén diseñados de acuerdo con los principios y las leyes internacionales que regulan los derechos humanos, ética y transparencia.

3. Promover diálogos incluyentes y proteger el espacio cívico para abordar los impactos y retos de la corrupción. Los ataques a la sociedad civil y los medios y la reducción en espacio para el diálogo afectan nuestros esfuerzos colectivos en contra de la corrupción. Necesitamos defender nuestros espacios de rendición de cuentas y protección a la democracia, además de ampliarlos de manera que incluyan voces adicionales. Como comunidad, debemos aprender a reconocer qué grupos están siendo más afectados por la corrupción y procurar que participen en la toma de decisiones.

 

Para este fin, el B20, C20, y W20 han invitado a los países a tomar medidas para identificar y abordar la corrupción que afecta específicamente a las mujeres y a publicar datos desglosados por género sobre los impactos de la corrupción. Bajo el liderazgo del Gobierno de Canadá en OGP, estamos impulsando a los miembros de OGP a coordinar sus esfuerzos sobre la incorporación de las mujeres y otros grupos que muchas veces se quedan fuera de las discusiones de política. Además, invitamos a los miembros de OGP a fortalecer el ambiente en el que opera la sociedad civil, de manera que puedan liderar, monitorear y asesorar los esfuerzos de reformas anticorrupción.

 

Esperamos que la comunidad anticorrupción, que se reunirá la próxima semana en el evento de la OCDE, logre impulsar algunas de estas ideas y que la sexta Cumbre Global de OGP de Ottawa pueda hacer un balance de los avances logrados hasta la fecha.