Reformas de gobierno abierto en tiempos de transición política: lecciones de América Latina

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Durante su participación en la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP, por sus siglas en inglés), muchos países de América Latina han sobrellevado transiciones políticas. Sólo entre 2017 y 2018, siete países llevarán a cabo elecciones presidenciales y dos más elecciones municipales y legislativas. Todo cambio representa un reto, pero también una oportunidad. OGP y las reformas de gobierno abierto que impulsa, no son ajenas a los efectos del cambio producido por procesos electorales.

Durante la semana de OpenGovWeek, siete investigadores del Mecanismo de Revisión Independiente (IRM, por sus siglas en inglés) de OGP, colaboraron con casos de estudio sobre las lecciones y perspectivas de cara a procesos electorales en sus respectivos países y localidades. Desde Argentina, São Paulo, La Libertad, Perú, Jalisco, México, Costa Rica y Paraguay, cada caso con sus particularidades, todos los países y entidades locales están expuestos a los riesgos de una transición política. ¿Qué podemos aprender a partir de las experiencias en América Latina? El IRM presenta cinco recomendaciones para reducir el impacto de las elecciones en las reformas y políticas de gobierno abierto. Los aprendizajes de la región pueden ser guía para otros países enfrentando transiciones políticas.

Cinco recomendaciones para mitigar los efectos de las elecciones en reformas y políticas de gobierno abierto:

1. Planifica tu proceso OGP acorde al calendario electoral y reduce los riesgos del cambio.

 

Es importante reconocer el momento electoral en que se enmarcará un plan de acción de gobierno abierto y planificar acorde a él. En México y Argentina, han coincidido comicios con el inicio del proceso de co-creación de planes de acción: en ambos casos se vió afectada la continuidad de la iniciativa dentro de los tiempos establecidos por OGP. Por ello, los países y entidades consideraron estos cambios e implementaron medidas para mitigar su impacto, dejando las siguientes recomendaciones:

  • Considerar ajustar calendarios para que la administración saliente entregue el compromiso de co-crear un nuevo plan, pero que sea la nueva administración quien asuma la tarea completa de desarrollar el plan de acción.

  • Si la administración saliente entrega un plan de acción, se recomienda prever un espacio en él para que la nueva administración incorpore sus prioridades y visión una vez asuma.

  • Ante un proceso electoral a mitad del ciclo de implementación del plan de acción, la administración saliente debe priorizar y ajustar los tiempos de cumplimiento de compromisos al tiempo que tendrá disponible antes de la transición. Así, entregar un plan de acción con avances sustanciales.

2. Consolida el foro multi-actor y fortalece el rol de la sociedad civil para garantizar la continuidad del plan de acción.

 

La sociedad civil es un agente esencial para mitigar el impacto de las elecciones en la agenda de gobierno abierto. Con un rol claramente definido y formalizado a través del foro multi-actor, los representantes de la sociedad civil pueden asumir el liderazgo durante el proceso electoral para acercar las agendas y exigir de los candidatos compromisos concretos para avanzar en las reformas. Las experiencias en Honduras, Chile, Costa Rica, Paraguay y Perú nos dejan con estas lecciones:

  • Durante el último año de gestión, la sociedad civil debe asumir el rol de vigilancia y asegurar que la administración saliente rinda cuentas para que quede claro lo pendiente que la nueva administración debe asumir.

  • En el período de transición de administración saliente a administración entrante, los miembros de sociedad civil están llamados a liderar el acercamiento temprano a la nueva administración electa en el proceso de transición.

  • La campaña electoral es una oportunidad para repensar la agenda de gobierno abierto. Vincular gobierno abierto a prioridades nacionales que emerjan de las campañas o viceversa, visibilizar gobierno abierto como plataforma para llevar adelante reformas en agenda pública.

3. Documenta y publica toda la información sobre el proceso OGP para reducir el impacto en el cumplimiento de los compromisos.

 

Las transiciones son exitosas en la medida que haya conocimiento por transferir. Para el traspaso exitoso de información, es necesario que los encargados de coordinar e implementar los compromisos OGP cuenten con procesos de documentación de información y que ésta sea pública. Se recomienda:

  • Organizar la información para que sea de fácil acceso. Por ejemplo, puede estar organizada por etapas: proceso de co-creación del plan de acción y proceso de implementación de cada compromiso.

  • Dejar un registro de evidencias que demuestren la ejecución de actividades. Por ejemplo, se puede publicar las discusiones llevadas a cabo en el seno de los foros multi-actor, planes de trabajo, informes de auditoría, fotos o videos que demuestren el progreso en el cumplimiento de compromisos y cualquier información que sea necesaria para que el Gobierno entrante continúe con la implementación. Recientemente, OGP lanzó una caja de herramientas con recomendaciones para establecer estos repositorios de información.

Si la administración saliente es capaz de dejar toda la información, repositorios de conocimiento y lecciones aprendidas debidamente documentadas, facilitan el flujo y permiten el acompañamiento de las OSC en el traspaso de información de Gobierno a Gobierno.

4. Desarrolla estrategias para institucionalizar gobierno abierto mediante herramientas o mecanismos vinculantes.

 

Ante un proceso electoral a las puertas de la creación o implementación de un plan de acción, es importante institucionalizar la agenda de gobierno abierto en el trabajo de las instituciones y no en funcionarios individuales. Involucrar a funcionarios de varios niveles (técnicos y políticos) de manera que quede capacidad instalada para dar continuidad a los compromisos. En São Paulo, el funcionario punto focal ante OGP cambió varias veces. Sin embargo, un equipo técnico consistente, conformado por representantes de Gobierno y OSC del foro multiactor en São Paulo, permitió la continuidad de la implementación de los compromisos.

Más aún, los Gobiernos pueden apuntar a la consolidación de una política de Estado Abierto como estrategia de continuidad. La coordinación con otros poderes del Estado o iniciativas permanentes en otras agencias, puede contribuir a definir una agenda que trascienda del ejecutivo o de la administración saliente. En Costa Rica, Colombia y Brasil tanto la rama judicial y legislativa se han comprometido a impulsar iniciativas enmarcadas en los principios de gobierno abierto. Finalmente, Paraguay ha adoptado una serie de medidas para consolidar su marco normativo en materia de transparencia y ha armonizado su iniciativa de gobierno abierto a su Plan Nacional de Desarrollo.

5. Utiliza la plataforma OGP para mantener el diálogo entre gobierno y sociedad civil

 

La plataforma OGP es un aliado para reanudar el compromiso con las nuevas autoridades, una vez completado el proceso de transición. Sobre todo, para acompañar a sociedad civil en acciones que busquen renovar el compromiso político de alto nivel con la iniciativa. En países como Guatemala, representantes de OGP visitaron a las nuevas autoridades para re-establecer canales de comunicación. Adicionalmente, los informes del IRM han servido de plataforma convocante al diálogo entre sociedad civil y las nuevas autoridades. El acercamiento entre OGP y nuevas autoridades, contribuye a reactivar los compromisos pendientes, a renovar el proceso de co-creación o a facilitar un espacio neutral para re establecer el diálogo entre sociedad civil y el nuevo Gobierno.

Para OGP, navegar estos procesos también ha sido un aprendizaje y reconoce que la flexibilidad, dentro de los parámetros que las normas permitan, es fundamental para apoyar a los países en estos casos.

OGP, una comunidad de experiencias para enfrentar los retos

Las transiciones serán siempre un reto para cualquier proceso de reforma o de política pública. Nos queda claro que un proceso electoral pone a prueba la sostenibilidad de la agenda de gobierno abierto y no hay fórmula mágica que garantice una transición exitosa. No obstante, las experiencias relatadas en la serie “Elecciones y Transiciones en LATAM: Hallazgos del Mecanismo de Revisión Independiente (IRM)” sugieren que OGP tiene las herramientas para sortear contextos difíciles y llevar adelante reformas en medio de la alternancia política. A la fecha, al menos cinco países OGP de América Latina han concluido procesos electorales y logrado llevar los compromisos OGP de una administración a otra, aun cuando existen cambios de partidos políticos. Cada uno ha enfrentado retos particulares y ha encontrado soluciones únicas, con rasgos comunes que nos dejan muchas lecciones. Entre ellas, dos elementos esenciales que conforman el modelo OGP: la sociedad civil como vínculo inamovible en el proceso y el respaldo de un mecanismo de rendición de cuentas que facilita el aprendizaje en y entre los países y entidades locales.

El impacto de las transiciones políticas es inevitable pero no siempre negativo. Puede poner en riesgo la continuidad de las iniciativas pero también renovar el compromiso con ellas. Queda en manos de los agentes de cambio asumir la transición como una oportunidad, mirar hacia atrás a las lecciones aprendidas y seguir construyendo un gobierno abierto.