Una oportunidad para caminar la charla: hacer que la divulgación de género sea parte del estándar EITI
Una oportunidad para predicar con el ejemplo: Revelar información de género como parte del estándar de EITI
Al final de 2019, el Open Government PartnershipEl Open Government Partnership (OGP) es una iniciativa de múltiples partes interesadas enfocada en mejorar la transparencia del gobierno, garantizar oportunidades para la participación ciudadana en asuntos públicos y fortalecer... Más apunta a que al menos el 30% de los miembros de OGP tomen medidas concretas géneroLos gobiernos participantes de OGP están trayendo perspectivas de género a áreas de políticas populares, asegurando la diversidad en los procesos participativos y apuntando específicamente a las brechas de género en las políticas para abordar los gobiernos ... Más acciones, como compromisos de género más ambiciosos y procesos de cocreación más inclusivos. A finales de este mes, el Industrias extractivasLa aplicación de valores de gobierno abierto de transparencia, participación y rendición de cuentas a las industrias extractivas puede disminuir la corrupción, salvaguardar los intereses y necesidades de la comunidad y apoyar el medio ambiente... TransparenciaSegún los Artículos de Gobernanza de la OGP, la transparencia se produce cuando “la información en poder del gobierno (incluidas las relativas a actividades y decisiones) es abierta, completa, oportuna y de libre acceso para el público,... Más El consejo de la Iniciativa Internacional (EITI) considerará una serie de cambios en su estándar con perspectiva de género. Si estas propuestas tienen éxito, el EITI se convertiría en un líder entre los socios de OGP en el cumplimiento de los mínimos internacionales de género y el cumplimiento de su propio deseo de garantizar que la iniciativa tenga en cuenta las cuestiones de género. Además, estas disposiciones podrían ser un punto de partida útil para que los países de OGP ricos en recursos incorporen compromisos concretos de género en sus planes nacionales.
Hay muchas preguntas y buenas intenciones flotando para abordar el género y las industrias extractivas. Sabemos que las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de verse afectadas negativamente por la extracción. Lo que se puede hacer como respuesta política suele ser menos evidente.
El otoño pasado, el PNUD y el Foro Intergubernamental sobre Minería, Minerales, Metales y Desarrollo Sostenible organizó una discusión explorar qué impactos de género de la minería son más significativos y más difíciles de abordar. Después de un panel, en el que otros expertos y yo analizamos la literatura reciente y las buenas prácticas, se pidió a los participantes (90 funcionarios gubernamentales de 40 países) que ordenaran 10 impactos de género de la minería del mayor al menos importante.
Los resultados fueron claros. La gran mayoría de grupos identifican la “falta de voz y participación en la toma de decisiones” como la principal preocupación, seguida por el “acceso al empleo y educaciónLa rendición de cuentas dentro del sistema de educación pública es clave para mejorar los resultados y logros, y la rendición de cuentas es casi imposible sin políticas transparentes y oportunidades de participación...” y “mayor riesgo de la violencia de géneroLas reformas que combaten la violencia de género son esenciales para fomentar una sociedad y un gobierno inclusivos que respeten los derechos humanos y promuevan la igualdad de género. Especificaciones técnicas: Compromisos... Más.” Después de la encuesta, los delegados destacaron los desafíos de confrontar las normas culturales mientras se intenta elaborar políticas inclusivas. Esta no era una sala llena de expertos en género; era un grupo de funcionarios que se centran principalmente en la minería pero que han llegado a comprender la importancia de abordar los impactos de género de la industria.
¿Las buenas noticias? Existe una oportunidad de avanzar en proporcionar a los países una herramienta política para responder a la brecha de género en la participación. En poco menos de un mes, la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas la junta se reunirá para discutir revisiones de sus normas rectoras, incluidas las disposiciones de género.
La EITI ha sido durante mucho tiempo una herramienta para nivelar el campo de juego y crear espacio para la participación en la toma de decisiones de actores poco probables. EITI, un organismo de múltiples partes interesadas, recopila y comparte información sobre industrias extractivas en 51 países, con la esperanza de informar una mejor formulación de políticas. Originalmente se creó como una plataforma neutral en cuanto al género, como muchos mecanismos internacionales. Antes de comenzar a abordar explícitamente cuestiones de género, la EITI desarrolló un sesgo involuntario hacia que más hombres participaran y pudieran acceder a su información. En los últimos años, el consejo del EITI y sus partidarios han dicho que quieren asegurarse de que la iniciativa pueda tener más en cuenta las cuestiones de género.
Hay propuestas importantes ante el consejo del EITI para avanzar hacia el abordaje de estos desafíos. Los cambios recomendados por la sociedad civil abordan cada aspecto de la EITI, desde quién participa, qué datos se divulgan y cómo se comparten. Este enfoque integral es necesario para brindar a los defensores de los países implementadores de la EITI la influencia necesaria para transformar los debates sobre políticas. La propuesta defendida por los miembros de la junta de la sociedad civil mejorará el Estándar EITI y requerirá:
- Los grupos de múltiples partes interesadas considerarán el género al crear su membresía
- Divulgación de estadísticas de empleo desglosadas por género
- Comentario sobre si un país lleva a cabo presupuesto sensible al género
- Consideración de cómo los diferentes géneros acceden a la información al crear una estrategia de difusión de datos.
Estos cambios no sólo son necesarios. Son relativamente fáciles de implementar. La participación en los grupos de partes interesadas del EITI ha sido a menudo extremadamente sesgada en términos de género, conmás de la mitad de los grupos tienen menos del 25 por ciento de participación femenina. Muchos países y las empresas ya desglosan la información laboral por género. Por los ultimos dos años, Aceite de Tullow, BP, Cáscara y muchas entidades del sector privado con sede en el Reino Unido publicaron un informe que analiza la brecha salarial entre hombres y mujeres que trabajan para su empresa. Tener información sobre el desglose por género en la fuerza laboral es la primer paso para que los países y las empresas aborden la brecha de género. ONU Mujeres y otros han producido recomendaciones sobre presupuestación con perspectiva de género durante más de 30 años. Un banco mundial (reporte) Hace seis años llamó la atención sobre la brecha de género en la comprensión de los datos del EITI dentro de los países y dio recomendaciones sobre cómo los mecanismos de transparencia pueden compartir datos de maneras más sensibles al género.
El género en el desarrollo es un área que a menudo puede quedar atrapada en buenas intenciones y respuestas simbólicas. Hacer que estos cambios sean un requisito para todos los países implementadores del EITI es una oportunidad para que el EITI pase de hablar de género a crear cambios de políticas que cumplan con normas mínimas de género. Algunos miembros del consejo del EITI han sugerido que “alentar” a los países sería suficiente. Para que la EITI cumpla su deseo de ser relevante en materia de género y satisfacer las necesidades de quienes viven en países ricos en recursos, la junta debe responder a este importante momento haciendo que los requisitos de género formen parte del Estándar EITI.
Para fines de 2019, la Alianza para el Gobierno Abierto espera lograr que al menos 30% de sus miembros implementen acciones concretas de género: establecer compromisos de género más ambiciosos y llevara cabo procesos de cocreación más ambiciosos. Este mes, el consejo de la Iniciativa para la Transparencia en las Industrias Extractivas (EITI) incorporará a su estándar una serie de cambios relacionados con género. Si la propuesta se logra implementar, la EITI sería un líder entre los socios de OGP en cuanto al cumplimiento de requisitos de género y lograría su intención de asegurar que la iniciativa incorporen la perspectiva de género. Además, las disposiciones propuestas podrían ser un punto de partida para asegurar que los países ricos en recursos naturales incorporen compromisos concretos de género en sus planes de acción.
Hay muchas buenas preguntas e intenciones que buscan abordar el tema de género en la industria extractiva. Sabemos que las mujeres tienen mayor probabilidad de sufrir los impactos negativos de la extracción que los hombres. Sin embargo, no es tan fácil definir las políticas que pueden implementarse para abordar esta problemática.
En año pasado, el PNUD y el Foro Intergubernamental sobre Minería, Minerales, Metales y Desarrollo Sostenible organizó una discusión en la que exploraron los impactos más significativos y difíciles de abordar que la minería tiene en las mujeres. Después del panel en el que otros expertos y yo analizamos la literatura y buenas prácticas disponibles, les pedimos a los participantes – 90 funcionarios de gobierno de 40 países – ordenar impactos de la minería en las mujeres, en orden de importancia.
Los resultados fueron muy claros. La gran mayoría de los grupos identificaron la “falta de voz y participación en la toma de decisiones” como su inquietud principal, seguido por el “acceso al empleo y educación” y el “riesgo de violencia de género”. Tras la encuesta, los delegados identificaron los retos que, en el proceso de diseñar políticas incluyentes, puede representar el confrontar las normas culturales. La sala no estaba llena de expertos en género; era grupo de funcionarios que trabajan en minería pero que han empezado a comprender la importancia de abordar los impactos de esta industria en las mujeres.
La buena noticia es que tenemos la oportunidad de lograr avances a través del uso de una herramienta que los países pueden utilizar para cerrar la brecha de género en la participación. En menos de un mes, el consejo de la Iniciativa para la Transparencia en las Industrias Extractivas se reunirá para discutir cambios a su estándar, incluyendo las disposiciones de género.
Desde hace mucho tiempo, EITI ha servido para generar condiciones equitativas para que muchos actores puedan participar en la toma de decisiones. EITI, como organismo compuesto por diversos actores, reúne y comparte información sobre las industrias extractivas de 51 países con el objetivo de ofrecer insumos para un mejor diseño de políticas públicas. Originalmente, como muchos mecanismos internacionales, se creó como una plataforma con neutralidad de género. Antes de comenzar a abordar de forma explícita los temas de género, de manera no intencional, EITI desarrolló un sesgo en el que más hombres participaban y tenían acceso a la información generada. En años recientes, el consejo de EITI y sus seguidores han expresado que quieren que la iniciativa responda a las necesidades de género.
El consejo de la EITI recibió una serie de propuestas que buscan abordar estos retos. Las recomendaciones, presentadas por la sociedad civil, abordan todos los aspectos de EITI, desde quién participa hasta qué datos se publican y en qué medios. Este enfoque es necesario para asegurar que los impulsores de EITI realmente pueden influir en las discusiones de política. La propuesta desarrollada por los miembros de la sociedad civil del consejo fortalecerá el estándar de EITI, exigiendo lo siguiente:
- Que los grupos multisectoriales incorporen criterios de género
- La publicación de estadísticas de empleo, desagregadas por género
- Información que evalúe si los países toman en cuenta criterios de género para el desarrollo de sus presupuestos
- En la creación de estrategias de diseminación de cuentas, que se tome en cuenta la forma en la que los géneros acceden a información
Estos cambios no solamente son necesarios, sino que además son relativamente fáciles de implementar. La participación en los grupos de EITI ha sido muy sesgada, pues más de la mitad de los grupos tienen menos del 25% de participación de mujeres. Muchos países y empresas ya desglosan su información de empleo por género. En los últimos dos años, Tullow Oil, BP, Shell y muchas entidades del sector privado basadas en el Reino Unido publicaron un informe que analizaron la brecha salarial entre las mujeres y hombres que trabajaban en sus empresas. El primer paso para abordar la brecha salarial es contar con información desglosada. UNWomen y otras organizaciones han generado recomendaciones sobre presupuestos con perspectiva de género desde hace más de 30 años. Un informe elaborado por el Banco Mundial hace seis años sirvió para llamar la atención sobre la brecha de género al generar datos de EITI de los países y presentó recomendaciones sobre la forma en el que los mecanismos de transparencia pueden publicar datos de forma que se tome en cuenta la perspectiva de género.
En las discusiones de desarrollo, el género es un área que puede quedarse en las buenas intenciones y respuestas simbólicas. El incorporar estos cambios como un requisito para todos los países que participan en la EITI representa una oportunidad para lograr que la EITI contribuya a crear cambios de política que cumplan con los requisitos mínimos de género. Algunos miembros del consejo de EITI han sugerido que “alentar” a los países sería suficiente. Para que la EITI cumpla con su intención de ser sensible a género y de satisfacer las necesidades de los países ricos en recursos naturales, es necesario que el consejo responda incluyendo los requisitos de género como parte del estándar de EITI.
Deje un comentario