A lo largo de 15 años, la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) ha contribuido a definir cómo pueden y deben funcionar los gobiernos abiertos, y ha acumulado la experiencia necesaria para abordar los complejos desafíos actuales. Desde 2011, sus miembros han impulsado cambios institucionales y de políticas significativas. Lo que comenzó hace 15 años como un enfoque en la transparencia y los datos abiertos se ha convertido en una plataforma para generar reformas que producen resultados tangibles, como la ampliación de la participación de la sociedad civil en la formulación de políticas y la mejora de los servicios públicos, la capacidad de respuesta del gobierno y la asignación de recursos.
Hoy en día, los principios y prácticas de gobierno abierto se extienden más allá de las iniciativas individuales o lideradas por el poder ejecutivo. Estos principios y prácticas están cada vez más integrados en todos los poderes y niveles de gobierno, lo que permite a los gobiernos aprovechar las oportunidades y mantener el progreso a lo largo del tiempo.
Los reformadores han utilizado la plataforma de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) para impulsar resultados. La colaboración entre actores dentro y fuera del gobierno es fundamental para el modelo de la OGP y ha demostrado generar reformas más sólidas y duraderas. Los ciclos repetidos de planificación de acciones han fomentado la confianza y las relaciones entre los reformadores a lo largo del tiempo. Se crearon coaliciones entre países con ideas afines para vincular los debates sobre políticas globales con las reformas nacionales. La visibilidad global de la OGP y las oportunidades de aprendizaje entre países reforzaron los incentivos políticos y proporcionaron herramientas prácticas para convertir las ideas en acciones.
Esta publicación celebra el arduo trabajo de líderes políticos, funcionarios públicos, reformadores de la sociedad civil y socios. Asimismo, refleja la resiliencia de la Alianza para impulsar reformas de gobierno abierto en los últimos 15 años. Este hito representa tanto un reconocimiento de lo logrado como un llamado a ir más allá mediante la ampliación de reformas ambiciosas.
Un gobierno abierto ofrece instituciones más sólidas, gobiernos colaborativos y mejores servicios.
Las reformas de gobierno abierto han dado resultados tangibles: legislación nueva o mejorada que exige transparencia, una mayor divulgación proactiva de datos y una mayor participación de la sociedad civil en el diseño de políticas en diversos ámbitos. Los principios y prácticas del gobierno abierto se están institucionalizando, replicando y ampliando en todos los poderes y niveles de gobierno.
Las reformas de gobierno abierto conducen a resultados políticos concretos.
- Transparencia del beneficiario final: Casi 30 países miembros de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) han logrado resultados concretos, como nuevas leyes sobre la titularidad real, la publicación de datos sobre dicha titularidad o una mayor participación de las organizaciones de la sociedad civil (OSC). Doce países de la OGP comenzaron a publicar datos sobre la titularidad real por primera vez, varios de ellos a través de registros centrales.
- Contratación Abierta: 43 países miembros del OGP han logrado resultados concretos, como la divulgación de datos recientes, nueva legislación que exige una mayor transparencia y una mayor participación de las organizaciones de la sociedad civil.
- Transparencia fiscal: Casi 60 países miembros de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) han mejorado el acceso a la información fiscal durante la implementación de sus planes de acción. La mayoría de estos países han establecido plataformas centralizadas dedicadas a la información fiscal para facilitar el acceso público. Aproximadamente la mitad de estos países han publicado presupuestos ciudadanos u otras formas más accesibles de información presupuestaria para el público en general.
- Participación pública: Sesenta y dos países miembros del Gobierno Abierto han logrado resultados concretos, como la creación de espacios permanentes para la participación, la aprobación de nuevas leyes o reglamentos sobre participación, o la implicación de la sociedad civil en la implementación de los compromisos.
- Derecho a la información (RTI): Casi 50 países miembros de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) han logrado resultados concretos en la implementación de sus reformas de acceso a la información, incluyendo el fortalecimiento de las leyes de acceso a la información, una mayor divulgación proactiva, una mejor capacidad en este ámbito y la participación de la sociedad civil en el diseño de políticas. La OGP ha contribuido al establecimiento de los primeros marcos jurídicos de acceso a la información en ocho países.
Las reformas de transparencia gubernamental exponen la mala gestión de los fondos públicos y permiten ahorrar dinero.
En al menos 10 países de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP), las reformas de contratación abierta generaron impactos económicos, como una mayor eficiencia gubernamental, una mayor competitividad entre los proveedores y menores costos de adquisición. Por ejemplo, las autoridades anticorrupción de Nigeria informaron que los organismos reguladores y de aplicación de la ley utilizaron el acceso a la información sobre la titularidad real para recuperar más de 105 millones de dólares en activos en 2024.
Las reformas locales de gobierno abierto generan un impacto real.
Compromisos asumidos por los gobiernos locales tienden a ser más ambiciosas y con más probabilidades de mostrar resultados en comparación con las lideradas por los gobiernos nacionales. Estos compromisos han ayudado a repatriar a casi 100 niños víctimas de trata en Estado de Plateau (Nigeria) adjudicó contratos para almuerzos escolares a pequeñas empresas agrícolas dirigidas por mujeres por primera vez en Palmira (Colombia) y redujo a la mitad los tiempos de respuesta a las quejas de los residentes a través de un chatbot en San Pedro Garza García (México).
Los países del OGP marcan la pauta.
- Titularidad efectiva: En comparación con el 41 por ciento de los países miembros de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) que cuentan con un registro público de beneficiarios finales, solo el 12 por ciento de los países que no pertenecen a la OGP disponen del mismo.
- Contratación Abierta: El 59 por ciento de los países miembros de la Alianza para el Gobierno Abierto (43 de 73) divulgan actualmente datos sobre contratación en un formato que se ajusta al Estándar Abierto de Datos de Contratación, mientras que el 13 por ciento de los países que no pertenecen a la Alianza hacen lo mismo.
- Transparencia fiscal: Según la Encuesta de Presupuesto Abierto, los países de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) publican información suficiente para fomentar un debate público informado sobre el presupuesto a un ritmo casi cuatro veces superior al de los países que no pertenecen a la OGP. Además, los países de la OGP superan a los que no pertenecen a la OGP en cuanto a la participación ciudadana en el proceso presupuestario, duplicando con creces su puntuación de participación en la Encuesta de Presupuesto Abierto.
- Derecho a la información (RTI): Si bien dos tercios de los países miembros de la OGP mejoraron sus marcos jurídicos sobre el derecho a la información entre 2011 y 2026, menos de la mitad de los países que no pertenecen a la OGP lo hicieron.
El gobierno abierto se ha adoptado, replicado y ampliado a todos los niveles de la administración pública.
- Más ramas del gobierno implementan un gobierno abierto: En 2011 y 2012, el 29 % de los países involucraron al parlamento o al poder judicial. Para 2024 y 2025, esta cifra ascendió al 54 %. Si se incluyen los gobiernos locales, el 90 % de los países de la Alianza para el Gobierno Abierto (66 de 73) han involucrado a múltiples poderes del Estado en al menos un plan de acción hasta la fecha. Los parlamentos y los poderes judiciales están implementando compromisos de gobierno abierto en países como España, Marruecos, Colombia, Honduras y Macedonia del Norte, entre otros.
- Replicación y escalado a nivel local: Desde su lanzamiento en 2016 con tan solo 15 jurisdicciones pioneras, OGP Local ha crecido nueve veces, alcanzando los 136 miembros en 2026, y la demanda para unirse al programa ha seguido aumentando. Las iniciativas de gobierno abierto lideradas por el gobierno nacional se han replicado y ampliado ampliamente a nivel local en España, Chile, Alemania, Estonia, Nigeria y Marruecos, mientras que las iniciativas iniciadas a nivel local han inspirado reformas a nivel nacional.

La Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) crea las condiciones políticas y prácticas para reformas más sólidas y duraderas.
La Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) es una plataforma política, orientada a la acción y de propiedad nacional. Su marco de acción y modelo de colaboración entre el gobierno y la sociedad civil fundamentan las reformas en el cambio estructural, lo que se traduce en políticas, prácticas y recursos dedicados a la apertura gubernamental. Al institucionalizar la colaboración entre el gobierno y la sociedad civil, la OGP integra la participación en la toma de decisiones, aumentando así la probabilidad de que las prácticas de gobierno abierto perduren a lo largo de los ciclos electorales y las transiciones políticas. Más allá de estos mecanismos tangibles, la OGP también influye en las condiciones relacionales para la reforma: su visibilidad global, las coaliciones internacionales y el aprendizaje mutuo refuerzan los incentivos políticos y la legitimidad para que los reformadores actúen.
La institucionalización del gobierno abierto permite sostener las reformas durante las transiciones políticas.
En el plano político, 57 países de la Alianza han aprobado, modificado o reforzado leyes o reglamentos sobre transparencia en la titularidad real, contratación abierta, transparencia fiscal, participación pública o el derecho a la información.
Cincuenta y un países han incorporado principios y prácticas de gobierno abierto en sus instrumentos administrativos, ejecutivos o legales para garantizar la continuidad durante las transiciones políticas. En la mayoría de estos países (46 de 51), los gobiernos también institucionalizaron el foro de múltiples partes interesadas.
La Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) permite a la sociedad civil dar forma a las políticas e influir en ellas.
Cincuenta y un países utilizaron la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) para institucionalizar la participación ciudadana. Estas reformas incluyen la exigencia de consulta pública en la formulación de políticas, la adopción de normas o directrices de participación, el establecimiento de espacios permanentes para el diálogo entre el gobierno y la sociedad civil, o la creación de nuevas instituciones responsables de mejorar la participación ciudadana en todos los niveles de gobierno.
- Prioridades de la sociedad civil: En una encuesta realizada en 2025, casi el 90 por ciento de los encuestados de la sociedad civil afirmaron que sus prioridades se ven reflejadas en las iniciativas de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) de su país en mayor o menor medida.
- Participación inclusiva: Cuarenta países miembros de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) involucraron a grupos subrepresentados en la implementación de reformas. Esto incluye a personas con discapacidad, mujeres y niñas, comunidades LGBTQIA+, jóvenes, personas mayores y pueblos indígenas.
Los procesos participativos propiciaron mejoras tangibles en la gobernanza.
Evidencia enseñe Cuando el gobierno y la sociedad civil colaboran, las reformas son más ambiciosas, se implementan mejor y generan resultados más sólidos. Sesenta y dos de los 67 países con compromisos de participación han logrado resultados concretos, como la creación de espacios permanentes para la participación, la aprobación de nuevas leyes o reglamentos en materia de participación, o la participación de la sociedad civil en la implementación de dichos compromisos. En 26 países, la evidencia demuestra que los procesos participativos contribuyeron a mejoras tangibles en los resultados de las políticas, como la mejora de los servicios públicos y el aumento de la confianza ciudadana.
La OGP es una plataforma para un sistema plurilateral.
En el contexto geopolítico actual, el sistema multilateral que antes proporcionaba salvaguardias y reglas de actuación compartidas se encuentra bajo una fuerte presión. La Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) ofrece una alternativa poderosa al reunir a países con ideas afines en torno a áreas políticas específicas, como la participación ciudadana y la justicia, transformando los compromisos nacionales en iniciativas globales coordinadas. Ejemplos de ello son el Grupo de Acción para la Participación (liderado por Francia y el Reino Unido) y la Coalición por la Justicia (liderada por Chile y Canadá). Nuevas alianzas, como la Coalición para la Divulgación Proactiva (Países Bajos con la OCDE) y el Laboratorio del Espacio Cívico (con el PNUD y sus socios), están estableciendo estándares e impulsando reformas en materia de transparencia y libertades cívicas. La Red de Algoritmos Abiertos también conecta a países para colaborar en una gobernanza responsable de la IA.
El marco de acción de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) permite reformas iterativas que se extienden a lo largo de varios años.
La repetición constante mejora el diálogo entre el gobierno y la sociedad civil, crea vías para que nuevos actores adquieran influencia política y reúne a reformadores, tanto dentro como entre países, que antes trabajaban de forma aislada. Por ejemplo, en Filipinas, Croacia y Armenia, la integración de las reformas en los sucesivos ciclos de acción de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) transformó los programas piloto sobre presupuestos participativos y prácticas de auditoría en sistemas institucionalizados.
La visibilidad a nivel mundial crea incentivos políticos internos para cumplir con lo prometido.
Instrumentos de la OGP como el Open Gov Challenge, los premios de gobierno abierto, las Cumbres de la OGP y otros eventos proporcionan reconocimiento y visibilidad a nivel mundial y regional, lo que crea incentivos políticos para llevar a cabo reformas. En Senegal, los repetidos compromisos de la OGP, amplificados por una promesa pública en la Reunión Regional de África y Oriente Medio de la OGP de 2025, ayudaron a asegurar la aprobación de la ley RTI de 2025. Foros regionales como América Abierta y la Conferencia Internacional de Justicia Abierta convocaron a jueces de alto nivel para hacer compromisos judiciales y produjeron la Declaración de Santo Domingo, que ha sido respaldada por varios países.
Los miembros de OGP se benefician del aprendizaje continuo y la rendición de cuentas.
La Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) es una plataforma dinámica que permite a los países intercambiar buenas prácticas e innovaciones. Tan solo en 2025, la OGP facilitó 81 intercambios entre países. Las reformas de los miembros de la OGP también inspiran a otros a avanzar en sus compromisos. Por ejemplo, las reformas de Ucrania en materia de contratación abierta inspiraron el portal de gasto público de Finlandia, mientras que Guatemala diseñó su plan de acción más participativo, inspirado en la reciente experiencia de la República Dominicana mediante el intercambio entre pares.
