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Perú: aspirando a un proceso más inclusivo

Dolar Vasani|

El estado peruano y la administración del presidente Ollanta Humala decidieron unirse a la OGP en septiembre de 2011, reafirmando así las prioridades del presidente de mejorar transparencia, luchar contra la corrupción, mejorar la rendición de cuentas y aumentar el compromiso cívico. En noviembre de 2011, la Secretaría de Relaciones Exteriores convocó a la primera reunión con ONG y diversas instancias gubernamentales, asignándose al Secretario de Gestión Pública de la Presidencia del Consejo de Ministros la responsabilidad de conformar un grupo de trabajo multisectorial para desarrollar el peruano Plan de Acción. El principio de OGP de involucrar a la sociedad civil en el proceso del Plan de Acción se entendió desde el principio. Según Mariana Llona, ​​Jefa de la Secretaría, 'nunca hubo un espacio diferenciado donde el gobierno se reuniera separado de la sociedad civil'. Se enviaron invitaciones a una variedad de organizaciones de la sociedad civil: sindicatos, ONG y asociaciones empresariales.

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Se estableció un grupo de trabajo público-privado de ocho miembros con igual representación de la sociedad civil y el gobierno. Las cuatro ONG nominadas por un grupo más amplio eran organizaciones especializadas involucradas en temas de gobernanza, transparencia, libertad de información, anticorrupción, desarrollo y alivio de la pobreza. Bajo el principio de igualdad de participación, "compartimos el rol de relator entre el Secretario de Gestión Pública y Proética, el capítulo peruano de Transparencia Internacional, dividiendo así el trabajo de diseminación de información y recolección de insumos para el plan de acción", dice Samuel Rotta de Proética

Desde redacción y consultoría hasta finalización

El plan de acción inicial elaborado por el grupo de trabajo formó la base de consultas más amplias, que se llevaron a cabo durante marzo 2012. Las consultas se dividieron entre la Secretaría, responsable de las agencias estatales, mientras que Proética y otros compartieron el plan con otra sociedad civil más amplia. El borrador del Plan de Acción también se publicó en el sitio web de la Presidencia del Consejo de Ministros en http://www.pcm.gob.pe/InformacionGral/sgp/plan_accion.html y en otros sitios web gubernamentales. Se invitaron comentarios y sugerencias. El uso de las redes sociales (Twitter y Facebook) se restringió en gran medida a los técnicos y activistas, con resultados mixtos. 'Hicimos un uso intensivo de nuestras cuentas de redes sociales para difundir el Plan de Acción e invitar comentarios durante el período de consulta. Al final, no obtuvimos una respuesta masiva '', dice Samuel.

Proética también organizó dos talleres informativos en la capital, Lima, a los que asistieron entre 20 y 30 OSC diferentes, incluidos ambientalistas y quienes trabajan en educación, salud y derechos de la mujer. Mientras tanto, la Secretaría organizó varios foros, como mesas redondas con agencias públicas y talleres, incluido uno específico para técnicos. Durante este período, los medios de comunicación se movilizaron para sensibilizar al público y mejorar participacion ciudadana. 'Al final del proceso, recibimos 36 aportes de 33 contribuyentes, de los cuales nueve eran ciudadanos, nueve organizaciones de la sociedad civil y 15 organismos públicos', explica Ana María Tamayo, Asesora de la Secretaría. El socio de desarrollo internacional, GIZ, apoyó al grupo de trabajo con financiamiento para consultores y ayudó con el desarrollo de indicadores y otras actividades luego del lanzamiento del Plan de Acción. Una vez que todos los aportes fueron sistematizados y discutidos por el grupo de trabajo, el Plan de Acción final fue preparado, adoptado y finalmente aprobado por una resolución ministerial a principios de abril de 2012, listo para su presentación formal a la OGP. Comité Directivo.

algunas reflexiones

Según Samuel, un éxito clave del proceso desde la perspectiva de la sociedad civil ha sido su participación en el grupo de trabajo y la oportunidad de involucrarse desde el principio en el establecimiento de políticas públicas. Y aunque el número de organizaciones puede haber sido pequeño, su representación ha sido amplia. Para el gobierno, desde sus inicios la iniciativa se ha mantenido fiel al espíritu de la sociedad civil inclusión. 'Hubo una importante sinergia entre el Estado y la sociedad civil, lo que impulsó el proceso de diseño del Plan de Acción y la posterior elaboración de indicadores', dice Ana. Ambas partes también coinciden en las deficiencias del proceso de consulta: tiempo, finanzas y recursos humanos. Estas restricciones clave limitaron los aportes de la sociedad civil y el gobierno y restringieron las reuniones a Lima. 'Los plazos ajustados también sirvieron como un incentivo positivo para hacer que las cosas se movieran rápido. Sin embargo, nuestra estrategia de comunicación para correr la voz estuvo lejos de ser ideal. Perú es un país multicultural y multiétnico y necesitamos desarrollar un lenguaje más amigable para acercarnos a la gente. juventudes organizaciones y grupos de mujeres, así como los municipios locales.'

Mirar hacia el futuro

En enero de 2013, una Comisión Multisectorial permanente –integrada por organismos gubernamentales, la sociedad civil y la sector privado fue creado por Decreto Supremo firmado por el Presidente, el Primer Ministro y el Canciller. Esta nueva entidad legal es responsable del seguimiento, evaluación y difusión del Plan de Acción. "Es importante que el Grupo de Trabajo de OGP ahora esté institucionalizado, y con esto viene la validación y la seguridad", dice Samuel. Se considera importante la representación del sector privado, en forma de emprendedores sociales que fomentan la innovación social y atraen inversiones en áreas estratégicas como la educación y la tecnología. Los medios de comunicación están presentes entre los otros miembros de la Comisión, incluido un muy valioso representante del Consejo de Periodismo Peruano, una ONG que trabaja en temas de libertad de prensa. 'Necesitamos encontrar formas de hacer que OGP sea más atractivo al persuadir a los medios para que cuenten historias reales, por ejemplo, cómo una persona en los Andes está haciendo uso de la Ley de Acceso a la Información', sugiere Samuel. Demostrar cómo las políticas cambian la vida de la gente común sigue siendo un desafío continuo.

Los principios de gobierno abierto no son nuevos para Perú o América Latina. Después de años de crisis política y económica, tanto el gobierno como la sociedad civil creen que el OGP captura el replanteamiento de los problemas de transparencia y acceso a la información que han tenido lugar. La participación de todos los órganos de la sociedad civil sigue siendo vital para legitimar el Plan de Acción. "La administración confía en que esta iniciativa podría mejorar la confianza entre el estado y sus ciudadanos", dice Ana.

Perú por Open Government Partnership