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Colegas y Compañeros: Empoderando a la Niñez a Tomar Acción y Participar en el Gobierno Abierto

Tor HodenfieldandUlrika Cilliers|

En 2015, 264 millones de niños y jóvenes de primaria y secundaria no estaban inscritos en la escuela. En 2016, 5.6 millones de niños murieron antes de cumplir cinco años, la mayoría de ellos a causa de enfermedades prevenibles y tratables. En 2015, se estimó que cerca de 1700 millones de niños habían sufrido violencia interpersonal el año anterior.

Para asegurar que todos los niños sobrevivan, se desarrollen y aprendan, necesitamos tener gobiernos abiertos, incluyentes y responsables que cumplan con proveer de servicios de calidad a los niños, incluyendo a los más marginados. Con el objetivo de lograr que los servicios tengan la más alta calidad posible, los adultos y los niños deben tener la oportunidad de ser cívicamente activos y de influir el diseño de políticas públicas y la provisión de servicios.

Los niños, quienes constituyen más del 30% de la población mundial, saben qué es lo que les permite acceder a los servicios y qué se los impide. Los niños son los principales usuarios de muchos servicios sociales y pueden ofrecer retroalimentación sobre su calidad. Muchas veces, ellos tienen opiniones sobre su situación y pueden ofrecer soluciones creativas a circunstancias difíciles.  

La mayoría de los niños con los que trabaja Save the Children, de diferentes regiones, circunstancias, género y edad, tienen muy claro que quieren participar en la toma de decisiones sobre los temas que los afectan y poder contribuir de forma positiva al desarrollo de la sociedad.

La Convención de la Organización de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, ratificada por casi todos los países del mundo, ofrece a los niños menores de 18 años el derecho a ser cívicamente activos y participar en el diseño de políticas públicas. Sin embargo, en la práctica los niños tienen muy pocas oportunidades de alzar la voz, organizarse, tener acceso a información, tomar acción y colaborar con los tomadores de decisiones. Los datos recolectados por CIVICUS Monitor demuestran que solo el 2% de la población mundial vive en un país en donde el espacio cívico es abierto, lo cual es un requisito básico para la poder participar en el diseño de políticas públicas. Como se detalla en el papel escrito por CIVICUS y Save the Children, “Socios y Colegas: Empoderando a la Niñez a Tomar Acción”, las restricciones del espacio cívico afectan a los niños tanto como a los adultos. Además, los niños enfrentan retos adicionales debido a su estatus legal o cultural como niños. Por ejemplo, el estudio que llevó a cabo Save the Children y el Centre for Children’s Rights de la Universidad Queen’s, el cual se realizó con 1600 niños de 60 países, encontró que:

  • Solamente el 34% de los niños que respondieron la encuesta se sienten en la libertad de expresar su opinión en público
  • Solamente el 38% de los niños que respondieron la encuesta se sentirían seguros de participar en una manifestación o protesta.
  • Los niños necesitan un mejor acceso al internet y a información adecuada a su edad
  • Los niños necesitan mejores oportunidades de reunirse, además de conocer sus derechos, discutir temas de interés y tomar acción
  • Los niños quieren tener una relación más cercana con las estructuras de gobierno, sobre todo a nivel local
  • Muchos adultos no toman en cuenta a los niños cuando participan en acciones cívicas para lograr cambios. Sin embargo, cuando éstos tienen el apoyo de los adultos, tienen mejor capacidad de actuar y mayor probabilidad de ser escuchados

Por ello, una prueba de referencia para saber si los miembros de OGP están centrándose en la gente, debería ser en qué medida se respetan los derechos de los niños de tomar acción e influir en las prioridades de políticas y en la provisión de servicios públicos. Para ello, pedimos a los miembros de OGP incluir compromisos específicos sobre los niños en sus Planes de Acción Nacional, incluyendo:

  • Diseñar e implementar leyes que garanticen el derecho a la libertad de asociación, reunión pacífica, expresión y acceso a la información – en línea y medios tradicionales – tanto para los adultos como para los niños, incluyendo la eliminación de barreras legales y administrativas que evitan que los niños puedan establecer sus propias organizaciones.
  • Ofrecer información oportuna y adecuada a su edad en idiomas y formatos que los niños puedan comprender.
  • Establecer mecanismos adecuados para los niños que sean incluyentes y seguros, además de espacios en donde puedan colaborar con tomadores de decisiones y hacer recomendaciones de leyes, políticas, presupuestos y provisión de servicios.
  • Promover de manera sistemática la importancia de la participación de los niños en los procesos públicos, resolver las actitudes negativas frente a ellos y desarrollar las capacidades de los funcionarios de gobierno para colaborar con los niños de manera significativa

Si queremos fortalecer la confianza de la gente en las instituciones de gobierno, los niños no deben ser un punto ciego para los tomadores de decisiones. Los gobiernos deben involucrar a los niños como colegas y socios, escucharlos y responderá sus necesidades y derechos, además de ofrecerles oportunidades para poder colaborar.

Para mayor información, favor de contactar a:

Tor Hodenfield, Asesor de la ONU y Coordinador de la Coalición Vuka! CIVICUS, tor.hodenfield@civicus.org, http://www.civicus.org  

Ulrika Cilliers, Directora de Incidencia sobre la Gobernanza de los Derechos de los Niños, Save the Children, usc@redbarnet.dk, http://www.savethechildren.net  

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